El futuro de la prevención se escribió en Sitges: la ciencia del exposoma toma impulso
El Global Exposome Summit reunió en Cataluña a la comunidad científica internacional para impulsar el estudio de cómo el entorno y el estilo de vida influyen en nuestra salud, un enfoque que está en el corazón de la misión del GCAT.
Sitges se convirtió entre el 27 y el 29 de abril de 2026 en la capital mundial de una idea que está transformando la manera de entender la salud: el exposoma, es decir, el conjunto de todos los factores ambientales y de estilo de vida a los que estamos expuestos a lo largo de la vida y que, junto con la genética, determinan nuestra salud.
El Global Exposome Summit, organizado por la International Human Exposome Network (IHEN) y el Global Exposome Forum, reunió durante tres días a investigadores, responsables políticos, industria y sociedad civil para acelerar este campo de investigación.

El 90 % de las enfermedades, en el punto de mira
El punto de partida de la cumbre es tan contundente como revelador: alrededor del 90 % de las enfermedades no transmisibles, como las cardiovasculares, el cáncer o las enfermedades metabólicas, están impulsadas por factores ambientales y de estilo de vida. Entenderlos con precisión es, por tanto, la gran palanca de la prevención. Como resumió la eurodiputada Tilly Metz, se trata de pasar de "reaccionar ante las enfermedades a comprender y prevenir las condiciones que las provocan".
Las cohortes poblacionales como el GCAT son la infraestructura que hace posible la investigación del exposoma: sin datos longitudinales y sostenidos en el tiempo, no se puede estudiar cómo interactúa el entorno con el genoma.
De la tecnología a las políticas públicas
Durante las sesiones se abordaron desde las nuevas tecnologías de cribado químico de alta resolución y el modelado geoespacial del entorno hasta la inteligencia artificial aplicada a la toxicología, pasando por las relaciones entre el exposoma y la acción climática, la salud cerebral o el microbioma. Entre los ponentes hubo voces de referencia como Martine Vrijheid (ISGlobal), Roel Vermeulen (Utrecht University) o el eurodiputado Christophe Clergeau, que defendió que "el exposoma puede ser un factor decisivo para definir la agenda de prevención a escala europea".
Uno de los resultados más destacados fue el impulso de propuestas concretas: una Mission Exposome europea, la creación de un Espacio Europeo de Datos del Exposoma para la Prevención y herramientas compartidas como la caja de herramientas de IHEN, los mapas europeos del exposoma o los catálogos globales de cohortes.
De Sitges salieron propuestas concretas: una Mission Exposome europea y un Espacio Europeo de Datos del Exposoma para la Prevención.
Las cohortes, la infraestructura que lo hace posible
Y es precisamente aquí donde el encuentro conecta con la razón de ser del GCAT. Las cohortes poblacionales como la nuestra son la infraestructura que hace posible la investigación del exposoma: sin datos longitudinales, bien caracterizados y sostenidos en el tiempo, no se puede estudiar cómo el entorno y los hábitos de vida interactúan con el genoma para influir en la salud. El GCAT tiene, justamente, la voluntad de combinar información genética, ambiental y de estilo de vida de miles de personas para ayudar a comprender y prevenir las enfermedades complejas.
Cumbres como la de Sitges refuerzan una convicción que compartimos: la salud del futuro se construye hoy, aportando conocimiento riguroso que permita orientar las políticas de prevención y mejorar la atención a las personas. El GCAT seguirá sumando su parte.


