Los datos y muestras recogidos
Cada dato aporta una pieza del rompecabezas
Ningún factor explica por sí solo por qué aparecen las enfermedades más comunes. Por eso el GCAT combina información genética, clínica, ambiental y de estilo de vida: es en la relación entre todos estos factores, lo que comemos, dónde vivimos o cómo nos movemos, donde aparecen los patrones que ayudan a entender y prevenir las enfermedades crónicas.

Cuatro miradas, una persona
La salud no depende de un único factor, sino de cómo se relacionan nuestros genes, nuestro cuerpo, el entorno en el que vivimos y la manera en que vivimos. Para captar esta complejidad, el GCAT recoge cuatro tipos de datos complementarios que, analizados de forma conjunta, permiten ver lo que ninguno de ellos explicaría por separado.

Datos genómicos
Información del material genético (ADN) obtenida a partir de muestras de sangre

Datos clínicos
Historia personal y familiar de salud, medidas biométricas y medicación

Datos ambientales
Exposición a factores del entorno (contaminación, espacios verdes, ruido…), el llamado exposoma

Datos de estilo de vida
Hábitos de alimentación, actividad física, sueño o consumo de tabaco y alcohol
Datos y muestras compartidos para avanzar
Aplicamos los principios FAIR (Findable, Accessible, Interoperable, and Reusable) para que los datos y las muestras puedan encontrarse, consultarse, combinarse y reutilizarse de forma responsable, y cada conjunto pueda alimentar nuevas preguntas y acelerar descubrimientos.
Por eso, al terminar cada colaboración, los resultados, los datos y las muestras del proyecto se devuelven al GCAT: las muestras se incorporan de nuevo a nuestros laboratorios y el conocimiento generado revierte en la cohorte para futuras investigaciones.

Historias de éxito

La ciencia también se construye en catalán
Hace más de siete siglos, Ramon Llull demostró que se podía hacer ciencia en catalán. Hoy, la comunidad científica catalana sigue trabajando para que aquel legado tenga futuro.
Un nuevo estudio europeo con participación del GCAT revela que la combinación de factores ambientales urbanos aumenta el riesgo de asma
Un estudio con cerca de 350.000 participantes de cohortes europeas, entre ellas el GCAT, relaciona las condiciones urbanas con un mayor riesgo de asma.