El virus de Epstein-Barr y la esclerosis múltiple: el papel del GCAT en un proyecto europeo
El proyecto EBV-MS estudia el vínculo entre el virus de Epstein-Barr y la esclerosis múltiple. La cohorte GCAT participa aportando datos de población sana para comparar.
Un proyecto europeo investiga si variantes del virus de Epstein-Barr aumentan el riesgo de padecer esclerosis múltiple. Para confirmarlo hacen falta datos de población sana con los que comparar, y ahí es donde participa la cohorte GCAT.
La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica e inflamatoria que afecta mayoritariamente a personas jóvenes. Según el Dr. Pablo Villoslada, jefe del Servicio de Neurología del Hospital del Mar, los tratamientos actuales permiten controlar mejor los brotes, pero la inflamación crónica persiste y todavía no se entiende del todo su origen.
El vínculo con el virus de Epstein-Barr
Una de las líneas de investigación actuales se centra en el virus de Epstein-Barr (VEB), muy común en la población general, pero relacionado en algunos casos con el desarrollo de la esclerosis múltiple. En 2022, el epidemiólogo de Harvard Alberto Ascherio demostró que la infección por el VEB es una causa necesaria de la enfermedad. Todavía no se sabe por qué solo algunas personas infectadas acaban desarrollándola.
El Dr. Gabriel Santpere, líder de grupo en el Hospital del Mar Research Institute, explica que esta es la pregunta que aborda el proyecto europeo EBV-MS, en el que participan más de una docena de instituciones, entre ellas el equipo del propio Ascherio. El objetivo es determinar si hay variantes genéticas del virus que incrementen el riesgo de la enfermedad, a partir del análisis del genoma del VEB en muestras de saliva.
Tres perspectivas sobre la esclerosis múltiple, la investigación y el virus de Epstein-Barr
El papel de la cohorte GCAT
Para hacer esta comparación hacen falta datos de personas sin esclerosis múltiple. Como explica Santpere: «es crítica la cohorte del GCAT, esta cohorte prospectiva de 20.000 personas de Cataluña, en principio sanas y sin esclerosis múltiple». Estos datos se comparan con los de personas con la enfermedad procedentes de hospitales de toda España.
El proyecto todavía se encuentra en fase de recogida de muestras, un paso necesario antes de poder extraer conclusiones.
La perspectiva de los voluntarios
Elvira Martín Mañez, voluntaria del GCAT y familiar de una paciente con esclerosis múltiple, destaca la importancia de este tipo de investigación: «Es muy importante la tarea de los voluntarios: estudiar a la gente antes de que desarrolle la enfermedad o de que esta se vuelva más grave».


